martes, 1 de noviembre de 2016

El socialismo y las reformas

Por Axel Kaiser


El socialismo es ante todo una doctrina sobre la explotación. Su postulado central es que existen explotadores y oprimidos que se encuentran en irremediable conflicto. El socialista cree tener el deber de redimir a los explotados de la opresión de que son víctimas, poniendo fin o disminuyendo considerablemente la posición de poder del supuesto explotador. En última instancia, el socialismo aspira a un objetivo aparentemente noble que es la libertad "real" de los oprimidos y la construcción de un orden de mayor paz y armonía.

Si bien, en abstracto, el objetivo declarado puede ser loable, el espíritu que anima todo proyecto genuinamente socialista necesariamente debe ser el odio. Esta es una consecuencia casi inevitable de la visión de la sociedad como un conflicto entre clases enemigas donde una abusa sistemáticamente de la otra. Pues evidentemente si se cree que una clase es moralmente miserable y abusadora, no se puede tener más que rabia en su contra.

jueves, 26 de mayo de 2016

El mito de los seis mil millones desaparecidos


Por Jorge Peschiera Casinelli


En cada nueva elección los opositores del fujimorismo vuelven a desempolvar acusaciones de todo tipo, muchas de ellas infundadas o distorsionadas. Una de las que más se repite es que durante el gobierno de Alberto Fujimori desaparecieron seis mil millones de dólares, producto de las privatizaciones.

¿Pero cómo desapareció ese dinero? ¿Dónde está la plata?

¿Por qué no empezar buscando la información oficial? El Banco Central de Reserva (BCR) viene reportando las cuentas fiscales desde 1995. Una de las series estadísticas que explica el financiamiento del Estado es la denominada “Financiamiento Neto – Privatización”. Esta serie, que se muestra en el cuadro 1 para el período 1995 a 2000, indica cuánto dinero proveniente de las privatizaciones sirvió para financiar el Presupuesto Público.

Como se puede apreciar, la mayor parte del dinero que supuestamente desapareció sirvió para financiar el Presupuesto Público. Los dispositivos legales relacionados con las privatizaciones permitieron el uso de los recursos obtenidos para ciertos fines, lo cual se efectuó dentro del marco presupuestal del Estado.

jueves, 5 de mayo de 2016

La tergiversación de la historia


Por María Cecilia Villegas

Y es que aquí no importan las instituciones per se, sino cómo y a quién se le aplican

Existe en la memoria colectiva del Perú una tergiversación de la historia reciente. El terrorismo ha pasado a llamarse conflicto armado interno. Belaunde es considerado uno de los mejores presidentes. Fujimori habría sido un asesino que ni derrotó a Sendero ni hizo las reformas que han permitido el crecimiento económico y la caída de la pobreza de los últimos 25 años. Pedro Huilca habría sido asesinado por el Grupo Colina. Y el Programa de Salud Reproductiva y Planificación Familiar (PSRPF) habría realizado 300,000 esterilizaciones forzadas. Nada de eso es cierto, y muchos de quienes lo propalan lo saben.

En Cinco esquinas, Mario Vargas Llosa mezcla tiempos y hechos, identificando la corrupción del montesinismo con la violencia desatada por el terrorismo, a pesar de que ocurrieron con años de distancia.

En el Informe Final de la CVR, Fujimori es responsable de delitos de lesa humanidad, mas no de la captura de Abimael. Y Belaunde y García, quienes gobernaron en los años donde más violaciones a los derechos humanos hubo, solo responsables políticos. 

martes, 19 de abril de 2016

La verdad de una mentira

Por María Cecilia Villegas 


Entre 1996-2000 el MINSA implemento el Programa de Salud Reproductiva y Planificación Familiar para garantizar el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, planificación familiar y salud sexual, priorizando los sectores más pobres y vulnerables.

El objetivo fue mejorar las condiciones de salud reproductiva en los segmentos marginados de la sociedad, dándosele énfasis a la población de la sierra por la gran desigualdad que existía en el acceso a los servicios de salud y en los índices de desarrollo. Así si la mortalidad materna del país era 261 x 100,000, en Ayacucho era 1039; si la tasa de fertilidad global era 3.2, en Huancavelica era 6.5 hijos por mujer; si la tasa de mortalidad infantil era 43 x 1000 nacidos vivos, en Apurímac era 106. Solo 1 de 5 nacimientos ocurría en un hospital. En 1993, 1670 mujeres murieron por causas relacionadas con el embarazo, parto y post-parto. Esto es una muerte cada 5 horas.

miércoles, 13 de abril de 2016

¿Que Keiko no trabaja?


Por Patricia Robinson

El triunfo electoral se logró gracias a su intenso trabajo político

En las intervenciones de algunos candidatos que se presentaban como buenas opciones para estas elecciones no faltaban las frases “ha llegado la hora de recuperar la política” o “es necesario profesionalizar la política”. No obstante, esos discursos no eran muy coherentes con sus propias acciones, pues no dudaron en señalar a Keiko Fujimori como una persona que “nunca ha trabajado en nada”.

¿Que Keiko no ha trabajado? El sostenido respaldo ciudadano que Keiko Fujimori y su partido han obtenido a lo largo de todo el proceso electoral no es otra cosa que el fruto de su trabajo político en los últimos años. Todos concordamos en que los partidos políticos necesitan ser fortalecidos e institucionalizados, pero cuando Keiko decidió hacer eso se le criticó por “no tener un trabajo conocido” o por “recibir un sueldo del partido”. Mientras otros candidatos decidieron, legítimamente, dedicarse a sus actividades privadas, Keiko se atrevió a profesionalizar su actividad política: trabajar, formar su partido y hacer política. Su atrevimiento le costó más de un calificativo peyorativo.

jueves, 18 de febrero de 2016

Los orígenes del racismo contemporáneo

Por Eduardo Montagut



Planteamos la existencia de dos líneas de pensamiento y que tendrían una clara conexión entre sí. En primer lugar, estaría el darwinismo social, que supuso la aplicación de la teoría de la selección natural de Darwin a las sociedades y a las relaciones entre Estados y pueblos. Estas relaciones eran concebidas por los darwinistas sociales como luchas por la supremacía. Algunas “razas” o pueblos eran considerados como superiores debido al proceso evolutivo, como ocurriría en el mundo natural. Los más fuertes lograban imponerse. De ahí se dio el paso de considerar que los más aptos y, por lo tanto los supervivientes eran los que tenían el derecho moral de dominar a los demás. El darwinismo social se aplicó a las políticas internacional y colonial a finales del siglo XIX. El premier británico, Lord Salisbury, explicó esta idea en un discurso de 1898, año clave del triunfo de su país y de desastres para otras naciones europeas en el ámbito colonial. La Revolución Industrial y sus aplicaciones tecnológicas y militares habían producido una división entre los países del mundo. Por un lado, estarían las naciones vivas, que se irían fortaleciendo cada vez más y, por otro, las moribundas, cada día más débiles. Por distintas razones –políticas, filantrópicas o económicas- las naciones fuertes terminarían por apropiarse de los territorios de las moribundas, provocando conflictos. No podemos olvidar, por otro lado y como apuntábamos más arriba, que el darwinismo social también tuvo su aplicación en el seno del mundo desarrollado para intentar explicar las diferencias sociales en pleno triunfo del capitalismo. Estas interpretaciones tuvieron un evidente protagonismo en la Inglaterra victoriana.

viernes, 29 de enero de 2016

El virus populista


Por Axel Kaiser


¿Qué tiene en común el populismo con un virus? En primer lugar, que es altamente destructivo. Una vez que logra penetrar las defensas del cuerpo, ya el daño es inevitable, y solo cabe esperar y fortalecer el sistema inmunológico para recuperarse y recomponer todo lo que ha destruido.

En segundo lugar, como un virus, el populismo es contagioso. Tome la idea de la nueva Constitución, por ejemplo. Como bien sabemos, los países serios no hacen nuevas constituciones, salvo en casos de grandes catástrofes, como fueron los casos de Alemania y Japón luego de la Segunda Guerra Mundial. En cambio, los países más bien bananeros ven en las constituciones una pócima para solucionar todos los males inimaginables, una especie de acto refundacional que construirá "una casa común" donde todos convivirán en perfecta armonía y abundancia, como si el problema fuera la casa, y no quienes la habitan.

martes, 24 de noviembre de 2015

La España negra y la tauromaquia



Aquí no tomamos el adjetivo negro en su sentido cromático habitual (y mucho menos en sentido racial alguno), sino en el significado peyorativo de siniestro con que hablamos de la novela negra o de un negro porvenir y que los autores regeneracionistas usaban para referirse a la España negra como el compendio de nuestras más tenebrosas tradiciones.

De la palabra latina mores (costumbres) procede nuestro término moral. El conjunto de las costumbres y normas de un grupo o una tribu constituye su moral. Cosa muy distinta es la ética, que es el análisis filosófico y racional de las morales. Mientras la moral puede ser provinciana, la ética siempre es universal. Desde un punto de vista ético, lo importante es determinar si una norma es justificable racionalmente o no; su procedencia tribal, nacional o religiosa es irrelevante. La justificación ética de una norma requiere la argumentación en función de principios generales formales, como la consistencia o la universalidad, o materiales, como la evitación del dolor innecesario. Desde luego, lo que no justifica éticamente nada es que algo sea tradicional.

Algunos parecen incapaces de quitarse sus orejeras tribales a la hora de considerar el final del maltrato público de los toros. No les importa la lógica ni la ética, el sufrimiento ni la crueldad, sino sólo el origen de la costumbre. La crueldad procedente de la propia tribu sería aceptable, pero no la ajena. En cualquier caso, y contra lo que algunos suponen, ni las corridas de toros son específicamente españolas ni los correbous (o encierros) son específicamente catalanes. De hecho, ambas salvajadas se practicaban en otros países de Europa, como Inglaterra, antes de que la Ilustración condujera a su abolición a principios del siglo XIX.

viernes, 9 de octubre de 2015

¿Qué quieren los nazis?

 

EL PROGRESIVO CRECIMIENTO del nazismo es un fenómeno político y social digno de observarse. El nazismo es una nueva forma de Fascio fundado en 1919 por Adolfo Hitler, natural de Braunau, alta Austria, antiguo suboficial de la gran guerra, ex ar­tesano pintor y autodidacta. El 8 de noviembre de 1923, Hitler, ayudado por Ludendorff, el mariscal derrotado del ejército imperial, intentó el golpe de estado o "putsch" de Munich. La revuelta fue rápi­damente dominada y en abril de 1924 el tribunal que juzgó a Hitler lo condenó a cinco años de pri­sión. Desde la cárcel, Hitler continuó organizando su partido, que poco a poco fue ganando adeptos. Hoy, doce años después de fundado, el partido nazi es una fuerza creciente que marcha con banderas desplega­das hacia el poder.

Este es un hecho real, histórico, trascendente, que merece analizarse. Afirmar que Hitler y su partido no se detendrán sino en la Wilhemstrasse de Berlín no es lanzar una vana profecía. El nazismo puede contar con mucha oposición en el ejército, con gran resistencia de parte de Hindenburg y con la valla de los partidos comunista, social-demócrata y cató­lico, pero es evidente que avanza y arrolla. ¿Cómo puede explicarse este fenómeno de fascistización en un país de tan superindustrializada, numerosa y culta clase obrera, foco del socialismo científico y el mejor baluarte de sus teorizantes y filósofos? Vale detenerse ante estas interesantes cuestiones. Y vale además recordar que el partido comunista cuenta y ha contado con millones de adherentes, con otros tantos millones el partido socialista o social-demócrata; que hay mi­llones de desocupados, más un duro yugo económico a consecuencia del Tratado de Versalles y de los planes Dawer y Young, amén de la proximidad de Rusia y de los recuerdos incitantes de la revolución de 1918 y del intento de 1923. Todo esto indicaría “condiciones objetivas” favorables para una revolución socialista. Empero el hecho es otro: la próxima revolución alemana será nazi, es decir, más bien de tipo fascista. A ella se suman ya grandes falanges de juventud y, lo que es más importante, de juventud obrera.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Una cruzada contra la libertad reproductiva



El primer ministro de India, el sij Manmohan Singh, siempre luce turbante. Los sijs piensan que los cabellos forman parte de nuestra naturaleza, que crecen por la gracia de Dios y que no hay razón alguna para cortarlos. No se los cortan nunca, sino que los arremolinan sobre la cabeza y los cubren con el turbante. En resumen, los sijs prohíben cortarse el pelo, pero se lo prohíben a sí mismos, no a los demás. El sijismo es una religión tolerante. Y Singh es uno de los líderes políticos más respetados del mundo actual. Aunque es el jefe del Gobierno, y aunque él no se lo corta, no se le ocurriría prohibir el corte de pelo al resto de los indios ni imponer el turbante a golpe de decreto. Singh es un auténtico demócrata, que no pretende abusar del monopolio legal de la violencia que ejerce el Estado para imponer las opiniones y valores de su secta a los ciudadanos que no las comparten.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que tantas cosas hizo mal, hizo bien algunas, como la ley orgánica de 2010 que despenaliza la práctica voluntaria del aborto durante las primeras 14 semanas del embarazo. Con esta ley tan moderada y poco original, no hacía sino adaptar la legislación española a lo que es normal en toda Europa (con la excepción de Irlanda y Polonia, bloqueadas por la tremenda interferencia eclesiástica) y en casi todo el mundo desarrollado, desde Estados Unidos y Canadá hasta China y Japón, pasando por India, Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, etcétera.

lunes, 31 de agosto de 2015

Alberto Hidalgo y la originalidad coherente


Por Jaime Cabrera Junco

Revuelta Editores ha reeditado Los sapos y otras personas, libro de relatos del polémico escritor arequipeño Alberto Hidalgo, aquel que además de poeta era un libelista que encendía la ira de muchos a quienes criticaba con sus palabras. Sin embargo, no hay que olvidar que uno lee obras y no a personas.
El nombre de Alberto Hidalgo (Arequipa, 1897 – Buenos Aires, 1967) encendía la furia de muchos aun en el día de su muerte. Hoy, casi cincuenta años después, bien valdría la pena recordar quién fue, más allá del poeta arequipeño que escribía libelos contra sus enemigos. Poeta, narrador, dramaturgo y periodista, Hidalgo quiso estar siempre en la vanguardia de aquella faceta que ejerciera. Sin duda fue una personalidad destacada dentro del ámbito poético de su tiempo. No fue en vano su creación del simplismo, ideal estético del que fue pionero gracias al poemario del mismo nombre que publicó en 1925 y sobre el que todavía se habla al referir la vanguardia latinoamericana. A su narrativa, sin embargo, tal vez por carecer de la novedad del ‘ismo’ y encontrarse reunida en un solo libro o por haberse enemistado con todo el mundo (ganó enemigos acá y donde fuera), no se le prestó atención. Una nueva edición que Revuelta Editores presenta este año (2014) de Los sapos y otras personas, único libro de relatos del autor (la primera se publicó en Buenos Aires, 1927), devuelve al poeta arequipeño al campo de la narrativa y demuestra que, en ese rubro, Hidalgo tampoco puede considerarse un escritor menor.

jueves, 6 de agosto de 2015

El ideal socialista

Por Axel Káiser


Ninguna persona sensata podría negar que hay algo en el ideal socialista que apela a parte de los impulsos más nobles que es capaz de exhibir nuestra especie. Incluso, un demoledor de Marx como el filósofo liberal Karl Popper diría que el alemán estaba fundamentalmente preocupado por el bienestar moral y material de la humanidad. Y es que la ideología socialista moderna surge como respuesta a una de las más grandes angustias que pueda experimentar el ser humano: la pobreza material.

La Revolución francesa, la primera revolución socialista de los tiempos modernos, en un principio tuvo por objeto la defensa de los derechos del hombre, pero al poco andar derivó en un esfuerzo desquiciado por asegurar la igualdad material en una Francia en que parte de la población literalmente moría de hambre.

lunes, 27 de julio de 2015

El Marx del que nadie habla

Por Fernando Díaz Villanueva


Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.

Tras el célebre retrato que John Mayall le hizo en Londres allá por 1875, algo se atisba: muestra un hombre con barba muy poblada pero anárquica, medio negra medio cana, que sube por los lados de la cara, tapando las orejas, hasta llegar al pelo, con el que se funde en un amasijo greñoso y descuidado. Aunque lleva una levita limpia bajo la que esconde la mano, el retratado no parece un sabio, sino un mendigo al que algún alma caritativa, por alguna razón difícil de explicar, ha decidido inmortalizar.

sábado, 16 de mayo de 2015

Stalingrado, 1942 (microrrelato)

Por Karlos Dearma


Fragmento del diario de un soldado encontrado en el frente de batalla del Volga, nadie sabe si sobrevivió…
“La morfina escasea, como casi todo en la ciudad, tuve la suerte de recibir una de las últimas dosis (el dolor era insoportable). Nuestra red de abastecimientos trabaja al máximo, aun así no es suficiente: Muchos de nuestros barcos fueron hundidos por los nazis. Había que arreglárselas como sea, aprendí a robar y no siento vergüenza de admitirlo: A los comisarios políticos quizás no les importe un campesino de los Urales como yo, ni la manera en que intento mantenerme con vida, mucho menos a los burócratas de Moscú. En fin, mis heridas me alejaron de la batalla por ahora.

Desperté de mi sueño pues los aullidos de las bombas no me dejaban dormir. El cañoneo es incesante y los ruidos de la batalla lejanos o así lo parecen. Puede que los efectos de la morfina me lo figuren así. En ese estado hipnótico mi mente no paraba de pensar y me di cuenta de que... no había escrito a mi madre en dos semanas. Por lo menos para tranquilizarla y contarle que aún estoy vivo. ¿Saldremos algún día de este agujero?

Tal vez los alemanes tomen la ciudad y acaben con todos nosotros.”

sábado, 25 de abril de 2015

Recuerdos de viaje y de guerra

Por Florencio del Mármol

Batalla de Tacna (1880)

Amaneció el memorable día 26. El ejército aliado preparaba su rancho  para el desayuno cuando a eso de las 9 a.m. se presentan a su vista sus avanzadas y algunos cuerpos que no habían llegado al campamento de regreso de la marcha de la noche anterior, peleando en retirada con las descubiertas del enemigo cuyas negras y compactas masas aparecieron enseguida cubriendo todo nuestro frente. Acto continuo se rompió, por ambas partes, el fuego de cañón que duró como dos horas pero interrumpido por intervalos varias veces. Al eco de sus detonaciones, Tacna fue puesta otra vez en alarma y la bronca campana de San Ramón empezó a pregonar vivamente el peligro.

Así como el 22, dejé también ahora la cama e hice lo posible por conseguir una cabalgadura, diligencias que en el primer momento fueron infructuosas. Había resuelto esta vez no dirigirme al campamento sino cuando el fuego del cañón se sintiese acompañado por el de la infantería. Este momento no se hizo esperar. Como a las 11 a.m.  estaba vestido y recostado en mi cama cuando fui llamado por el ecónomo para hacerme advertir un ruido que no sabía si era producido por un carro al galope, sobre el empedrado de una lejana calle, o si realmente sería el fuego de la infantería.

miércoles, 22 de abril de 2015

Asesinato de Leoncio Prado

Por Amadeo Gómez Marmanilla


En Huamachuco, como en todos los encuentros de la Guerra del Pacífico (1879-1883) los chilenos tenían el mandato de exterminar a los prisioneros y heridos. Ningún peruano debía quedar vivo en el campo de batalla. Inmolar, matar, aniquilar, ejecutar, era la orden que los invasores cumplieron in situ. Ni soldados ni oficiales se salvaron.

Respecto al coronel Leoncio Prado Gutiérrez, el militar más completo de la Guerra del Pacífico, el teniente Abelardo Manuel Gamarra Rondó, combatiente en la batalla de Huamachuco, asegura que el héroe peruano fue ejecutado a balazos cuando los chilenos lo encontraron herido y recostado sobre un pellejo de carnero (“La Batalla de Huamachuco y sus Desastres”, Lima, 1886).

jueves, 16 de abril de 2015

La quiebra final de una fría máquina de matar, el Ché

Por Alberto Méndez Castelló

Félix Rodríguez Mendigutía asegura que el Che Guevara "... se puso blanco. Blanco, blanco como un papel. Yo nunca he visto a una persona perder la expresión de la cara como la perdió él", indicó.

“El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”, en estos términos se expresó el Che Guevara en un mensaje enviado a comunistas de África, Asia y América, dígame… ¿Qué vio en los ojos del Che Guevara antes de morir?

“Amargura. Derrota. Era un hombre que se sentía amargado y obviamente traicionado”.

A mi lado tengo a Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, el agente de la CIA que condujo la captura del Che Guevara, el último cubano que lo vio vivo.

Félix me cuenta que ahora comparte una efusiva amistad con Dariel Alarcón Ramírez, Benigno en la guerrilla del Che en Bolivia, uno de los tres cubanos sobrevivientes de aquella aventura, de quienes al recibirlos en Cuba, el mismo Fidel Castro dijo: “están vivos porque fueron valientes y agresivos”, según narra el libro Pombo, un hombre de la guerrilla del Che.

lunes, 23 de febrero de 2015

Venezuela es una vergüenza

Por Dante Bobadilla Ramírez 


Lo que ocurre en Venezuela en estos días y desde hace una década y media es simplemente una vergüenza. No hay otra manera de calificarlo. Es una vergüenza en muchos sentidos y no solo para América Latina sino hasta para la humanidad en pleno, pues se trata una vez más de la claudicación de la razón, la exaltación del delirio, el triunfo de la prepotencia, la majadería del totalitarismo con toda su arrogancia, cinismo y estupidez. Y además de todo eso, Venezuela es hoy, como lo fue Cuba en el siglo pasado, el empeño más burdo de cierta intelectualidad para justificar el caos y la sinrazón en aras de un ideal utópico que agoniza en el desastre más patético. 

Podemos señalar las razones puntuales por las que Venezuela es una vergüenza. Lo es en primer lugar porque se trata de otro régimen de oprobio que, desde sus orígenes con Hugo Chávez, se fundó exclusivamente en la prepotencia personal y totalitaria de un clásico personaje mesiánico y delirante. El régimen de Hugo Chávez no fue más que simple voluntarismo autoritario y narcisista de un típico líder todopoderoso, uno de esos típicos dictadorzuelos latinoamericanos y caribeños tantas veces retratados por la literatura latinoamericana, y de los que vanamente pensamos que nos habíamos librado ya y que eran cosa del pasado. Pero no. Latinoamérica y el Caribe son tierras fértiles para el surgimiento de esta clase de líderes de pacotilla que a base de retórica encendida, posturas retadoras y con la misma lógica barata de luchar contra los tradicionales fantasmas señalados por la charlatanería de la izquierda, son capaces de llevar a todo un pueblo a la debacle. Realmente nos avergüenza que Latinoamérica no haya superado esa trágica costumbre de caer en los embustes de un titiritero.

sábado, 10 de enero de 2015

Yo no soy Charlie Hebdo

Por David Brooks

 
A los periodistas de Charlie Hebdo se les aclama ahora justamente como mártires de la libertad de expresión, pero seamos francos: si hubiesen intentado publicar su periódico satírico en cualquier campus universitario estadounidense durante las dos últimas décadas, no habría durado ni treinta segundos. Los grupos de estudiantes y docentes los habrían acusado de incitación al odio. La Administración les habría retirado toda financiación y habría ordenado su cierre.

La reacción pública al atentado en París ha puesto de manifiesto que hay mucha gente que se apresura a idolatrar a quienes arremeten contra las opiniones de los terroristas islámicos en Francia, pero que es mucho menos tolerante con quienes arremeten contra sus propias opiniones en su país.

Fíjense si no en todas las personas que han reaccionado de manera exagerada a las microagresiones en los campus. La Universidad de Illinois despidió a un catedrático que explicaba la postura de la Iglesia católica respecto a la homosexualidad. La Universidad de Kansas expulsó a un catedrático por arremeter en Twitter contra la Asociación Nacional del Rifle. La Universidad de Vanderbilt retiró el reconocimiento a un grupo cristiano que insistía en que estuviese dirigida por cristianos.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Las exitosas mentiras de la izquierda peruana


Por Juan Carlos Vásquez Peña


La izquierda es maestra manipulando el lenguaje. Es algo sabido pero normalmente minimizado, lo cual resulta preocupante pues puede cambiar algo negativo en positivo, convertir una derrota en “triunfo moral” y transformar el sentido común en políticamente incorrecto. A continuación un pequeño listado de las mentiras más exitosas que la izquierda:

1. El Conflicto Armado Interno

Así llamó la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) a la insanía terrorista de un grupo de enajenados de izquierda que adoptó la violencia como método político matando campesinos pobres, explotando coches bomba, destruyendo infraestructura para conquistar el poder. No han faltado los ultracorrectos que no solo le dicen así, sino que encima califican la situación de “guerra civil”, que sería como decir que EEUU sufrió un ataque el 11 de Setiembre de 2001 que es parte de una “guerra civil”. La frase ha sido objetada y actualmente está desacreditada, pero nunca falta el periodista, político o despistado catedrático que la usa para darse ínfulas de conocedor.

jueves, 23 de octubre de 2014

Comunistas, terror y terrorismo

Por Gonzalo Rojas


Es tan evidente la connivencia entre los comunistas y el terror en los últimos cien años, que no resulta extraño que mucha gente se pregunte: ¿es un comunista siempre un terrorista?
No, no siempre.
Pero, a continuación, surge una segunda interrogante: ¿es un comunista siempre un potencial terrorista?
Sí, siempre.

No nos confundimos los historiadores en este tema, porque para negar lo anterior habría que haber vivido en el siglo XVII... o ser comunista. Son las únicas dos opciones desde las que se puede argumentar en contra: desde el anacronismo y desde la mentira.

Los comunistas llevan más de cien años promoviendo el terror porque estiman que así ponen a los burgueses ante su propia realidad: o aceptan que son unos miserables explotadores que merecen morir o, si se niegan a esa realidad, por eso mismo, merecen morir. Dos opciones, pero solo una salida. El terror, desde Marx a Lenin, de Lenin a Stalin, de Stalin a Corvalán, de Corvalán a la Gladys, de la Gladys a Teillier, es una sola cosa: el legítimo instrumento de purificación de los explotadores.

viernes, 17 de octubre de 2014

¿De dónde procede el recelo histórico contra los judíos?

Por César Cervera


El carácter monoteísta de la religión judía granjeó a su población la enemistad de muchos pueblos de la Antigüedad. Era, en esencia, el miedo a lo distinto en un mundo poblado por religiones politeístas. La aparición del Cristianismo, que también cree en un solo dios, significó un punto de inflexión para los hebreos, pero a peor. La Iglesia presentó a los judíos como los responsables de asesinar al verdadero Mesías y los usaron como cabezas de turcos de todos los males durante la Edad Media. Esta disposición histórica fue recuperada con la eclosión del nacionalismo en el siglo XIX y llevada a su máxima expresión por el Régimen Nazi.

«Los judíos han elevado su odio a la humanidad al nivel de una tradición», escribió el griego Diodoro Sículo en su «Biblioteca histórica» del siglo I antes de Cristo. La agresiva respuesta de los israelitas («Hijos de Israel») al proceso de helenización iniciado en tiempos de Alejandro Magno les ganó el prejuicio de pueblo «ultranacionalista». En el año 168 antes de Cristo, Antíoco IV de Siria, de la dinastía Seléucida, (descendiente de uno de los generales de Alejandro Magno) asaltó Jerusalén e impuso el culto a Zeus entre la población. Esta medida levantó una revuelta dirigida por el clan de los Macabeos, que se mostraron muy violentos con los enemigos capturados. Desde entonces, se encendió el recelo contra los judíos por todas las regiones de influencia griega.

sábado, 4 de octubre de 2014

Una mirada a las campañas

Por Alfonso Baella Herrera

 
Llega a su fin una de las campañas más interesantes en la historia de la política peruana. Deja algunas lecciones para el ganador, pero muchas más a partir de los 12 perdedores.

Castañeda entendió el tablero político que se le presentó. Dos han sido los eventos fundamentales. El primero fue el lanzamiento de Villarán al ruedo, que sin lograr polarizar hizo algo realmente extraordinario para él: lo convirtió en el receptor del 70% del antivoto de la alcaldesa. Ella dirigió hacia él su campaña y lo solidificó. El segundo fue la resolución que lo pretendió sacar de la carrera. Luego se pueden considerar el gesto marchando hacia el JNE, los videos caseros en su Facebook, la administración de su silencio y los spots que recuerdan sus obras.

lunes, 11 de agosto de 2014

La literatura argentina en el BOLETÍN TITIKAKA (Perú, 1927-1929)

Por Carlos García (Hamburg)


Una de las más curiosas publicaciones tempranas de Borges en el extranjero, es la aparición de su breve texto “Leyenda policial” en Boletín Titi­kaka 9, Puno (Perú), mayo de 1927, 41-42.[1]

El texto había aparecido originalmente en el periódico Martín Fierro 38, Buenos Aires, 26 de febrero de 1927, con una dedicatoria a Sergio Pi­ñero, que el Boletín no reprodujo.

¿Qué relación habría tenido Borges por esas fechas con Puno? 

Probablemente nin­guna, a pesar de que en Buenos Aires mantenía trato, aunque conflictivo, con el pe­ruano Alberto Hi­dal­go (radicado en la ciudad desde 1919) y con algunos poetas que pasaban por la capital argentina, como Mario Chabes en 1926.[2]

Nada habla en favor de que Borges remitiera personalmente ese texto al Boletín Titikaka.

Por el contrario, un indicio permite conjeturar cómo se dieron las cosas:

lunes, 21 de julio de 2014

Juan Ramón Jiménez, Norah y Elena (1923)

Por Carlos García (Hamburg)


La edición llevada a cabo por Alfonso Alegre Heitz­mann del Epis­tolario II, 1916-1936 de Juan Ramón,[1] nos depara un pe­queño enigma, que creo poder desvelar.

El editor nos dice (pág. 289, nota 77):

He encontrado en la Sala Zenobia y Juan Ramón Jiménez tres “cartitas” fir­madas por Norah y Elena dos de ellas y por Helena y Norah la tercera (ellas mismas alternan las grafías Helena / Elena). Ninguna va fechada ni indica los apellidos de las corresponsales, pero sí la procedencia: Buenos Aires.

La primera respuesta de Jiménez es del 25 de marzo de 1923: es decir que la misiva de las ignotas corresponsales debe de haber sido en­viada, a más tardar, a comienzos de marzo.

La carta siguiente de Juan Ramón es del 15 de septiembre de 1923, en respuesta a una carta escrita por ambas, pero con letra de Helena.